No entendía yo, por que una de las peores desgracias es conocer gente sin imaginación. La vida sin imaginación no tiene color, y he allí pues la desgracia. Los sueños que se sostienen son tan desabridos por que son reales, y nadie quiere soñar mas allá de la realidad por que ¿quizá eso implica daños a la moral? pero en cambio, si se le rinde devoción al fanatismo, actitud banal y reflejo mismo del vacío, de cuerpos sin alma, sin corazón y abandono del espíritu, tan culpable, como del que se ocupa de la cotidianidad, el trabajo, o del absorbido por las riquezas, que se ocupa solo de cuidar su dinero.
Se muere la imaginación, los verdaderos soñadores, y con ellos la vida y otros sentimientos de tal hermosura, que bien expresados son el único encanto, por el que valdría la pena vivir y, que seguro que la vida abría sido echa para eso. Pero ya nada de eso, por que el mas cruel de los conquistadores, con gran osadía, piso la tierra, saqueo cuanto pudo, y luego dejo en su lugar el veneno que hoy lo es todo y, luego dio gracias a dios por su conquista, y este lo bendijo.
Los sentimientos ya han sido corrompidos, y lo que queda, son solo reflejos de lo que alguna vez fueron, y quizá solo habitaron en la mente de algún poeta o artistas de otras artes, que quisieron soñar, he ingenuos se llenaron de valor he intentaron plasmar mas o menos lo que sentían; declarar su amor a la mujer mas hermosa que jamas pisara la tierra, capaz de frenar al viento mas salvaje que se desplaza sin dueño y sin contenerse, sobre las llanuras; hacer caer al dios mas orgullos que se encargaba de doblegar la voluntad, fe y destino, de todo hombre; pero no de ella, por que asta la misma luna sentía celos. Los seres innombrables, envidiaban a los hombres por que solo siendo hombres podían acceder a tal belleza; Mientras que los hombres, renegaban de ellos mismos, por no lograr ni por un instante la atención de esa gran mujer, y les tocaba sufrir por desamor.
He aquí pues mi desgracia, por que tanta es su desdicha, que no solo se haya perdida, si no que es despreciada, cuando da brotes de vida.